Basta pararse un día en la calle en Valparaíso y Viña del Mar y ver que pasan muchas cosas: trenes que se hunden, costaneras que nacen, ascensores que se reparan y muchos proyectos por hacer. La ciudad, tal como hace casi cien años, se prepara para celebrar un nuevo centenario nacional.

Al ir a la ciudad del Estrecho de Magallanes, también es posible ver que las cosas se mueven. La Costanera del Estrecho, la Plaza remodelada, la senda que se construye en el sector occidental de la isla y cada vez más turistas que viajan al fin del mundo, son algunos de las cosas que pasan.

Fijándose en otras partes del país, es posible ver que otras cosas suceden: en Coquimbo construyeron una cruz gigantesca, en Calama han recibido a toda la gente de Chuquicamata por el cierre del campamento. Puerto Montt pretende ser una ciudad totalmente iluminada y un poco más al sur se proyecta el polémico puente que unirá a la Isla Grande de Chiloé con el continente.

En fin, están pasando muchas cosas. Sin embargo, cada vez que le pregunto a mis amigos de la ciudad de las aguas negras las novedades de su tierra, me responden “todo sigue igual“, “no ha pasado nada“.

¿Qué pasa acaso en aquel lugar? ¿Acaso, a quiénes pregunto no poseen información actualizada o han perdido cariño por su terruño? Quizá efectivamente en este lugar no ha pasado ni pasa nada, y sus habitantes prefieren la quietud e inamovilidad antes que asumir el riesgo e incertidumbre de asumir nuevos desafíos. A lo mejor, esperan que por algún motivo las cosas mágicamente cambien por obra de alguna entidad o fuerza ajena. O sencillamente, no hay interés alguno por el tema y sólo se espera partir cuando sea posible a alguna ciudad más atractiva o interesante.

Así, se crea el círculo vicioso: los que han salido del lugar, ya no encuentran incentivos para volver. Así, quienes quedan tienen que seguir en lo que siempre han estado. Los valientes que intentan emprender los cambios desde el interior serán rápidamente asimilados o frenados por la tendencia de permanecer igual. Así, la mientras las cosas siguen igual, en otros lugares se aprovecha el talento que el lugar de origen no ha sabido aprovechar.

Desde afuera, a uno le gustaría que empezaran a ocurrir cosas interesantes en dicho lugar. Sin embargo, nada pasará sin ganas, cariño por el terruño y las verdadera determinación de que algo efectivamente pase.

11 thoughts on “El pueblo donde nunca pasa nada

  1. igual es fome pq en realidad no pasa mucho por aca, pero no se si es pq no se quiere hacer nada, op q la gente que puede hacer algo no lo hace por floja o pq piensa que no hay nada por hacer. en realidad da pena, pero curico está casi igual que siempre, salvo quizas por pequeñas cosas, pero como dije son pequeñas cosas. auque pensando bien, algunas de esas cosas son:
    - pavimentaron camino del cerro condell y lo iluminaron
    - pavimentaron calle de tierra que da a la alameda
    - están plantando arboles en el centro (www.curico.cl)de ahi saqué eso, pq no me habia dado cuenta que eran nuevos esos arboles
    - hay cine (3 salas)
    - están haciendo una nueva entrada al cerro
    - iluminaron la alameda, creo que entera
    - han cambiado los focos blancos por unos amarillos que son mucho mejores
    - hay autitos rojos de seguridad vecianl, pero no se si serviran, y ni siquiera se como llamarlos

    hay que considerar que estos cambios son desde 1998 mas o menos en adelante.
    no se que mas, pero igual curico sigue siendo una ciudad muy oscura y helada, aunque no creo que nadie pueda hacer nada por el frio, ni por el calor en el verano.

  2. Creo que seria injusto decir que en curico no ha pasado nada, porque la verdad es que aunque ya no vaya muy seguido,si veo cambios. Puede ser que estos no sean ni positivos ni negativos, pero de que pasan cosas, pasan.

    Me acuerdo cuando eramos chicos, y nos arrancabamos de clases por la pandereta de al lado, y hoy mis hermanos me dicen que ya no se puede hacer los mismo, porque donde antes existia un peladero, hoy se han construido edificios, casas y supermercado. Por lo que resultaria infructuoso realizar la misma hazaña, porque estariamos entrando a una propiedad privada.

    otra cosa que me ha llamado mucho la atencion, es el crecimiento hacia las zonas rurales, donde se han construido colegios y universidades completas. Nunca me imagine que a 10 kilometros de mi casa iba a haber una universidad, con sus edificios y canchas, donde poder estudiar y estar con la familia al mismo tiempo.

    A mi siempre me han gustado mucho los deportes, y hoy puedo apreciar que en Curico existe un gran espiritu por mantener esa tradicion, se han mejorado y arreglado las instalaciones del Estadio La granja y el Gimnasio Cubierto, donde tantos logros obtuve y donde hice de muy buenos amigos….creo que ese es uno de los valores mas lindos que me quedaron de mi ciudad y de mis amigos, el gusto por el deporte.

    Aunque tampoco puedo olvidar el hecho de que curico sigue siendo una ciudad muy ajena para el resto de la gente que vive en este pais, ya que nunca ha sabido mostrarse ni darse a conocer, no ha sabido savar provecho de todos sus lugares, como las 7 tazas, el lago vichuquen, la cordillera y otros lugares que por su naturaleza son muy lindos.

    Espero que algun dia, los mismos que nos hemos ido de ahi, sepamos devolver las mismas cosas que nos llevamos.

  3. es verdad que hay universidad, mas edificios y mas casas en sectores que antes no, pero eso no significa mas avance, o no es algo por lo que uno pueda sentirse contento de estar en curico (la U está bien, me refiero a mas edificios).de hecho, el lugar donde estan esas casas y edificios, igual da un poco de pena, ya que en 9 años mas o menos que empezaron a contruir, todavia no se ha contruido en todos los sitios que hay, y ni que fueran tantos, si no son mas de 3 manzanas!!
    los cambios a los que se refiere carlos, me imagino, son de mas infraestructura publica, o cosas asi, que toda la gente pueda disfrutar, y si bien hay un gimnasio nuevo en la granja y el cubierto lo remodelaron (cosa que no sabía), lo que falta es hacer una ciudad mas agradable y entretenida, con mas actividades o lugares mejores para ir.

  4. Seamos sinceros…. Curico es bastante fome, sies lindo, agradable, tranquilo, pero…. que puedes hacer un sabado en la tarde por ejemplo?

    No me refiero a “carrete” o cosas por el estilo, sino a especios comunes para la familia y los jovenes, actividades culturales, etc.

    Tal vez exitan esas instancias, pero no son muy conocidas, por ejemplo, cuantos conocen el cine o teatro al aire libre que se realiza en cierta temporada “solo trae tu silla”, la fiesta de la chilenidad, la exposicion de pesebres en la plaza de armas para navidad… ah! y no olvidemos el observatorio astronomico del cerro Condell.

    Sí, a Curico le falta un poquito mas de vida, de dinamismo… ojala que algun dia lo tenga, me gustaria que esta conversacion cambiara un poco:

    -De donde eres?
    - De curico
    - Curico?, ah! de donde son las tortas.

    que cambiara hacia algo que represente mas a todos los curicanos.

  5. si, es verdad, ya basta de ser conocidos por las tortas no mas!!!!
    ojala fueramos conocidos por mas cosas, pero cuales???

  6. A mi me encanta Curicó. Y me encanta que no pase mucho. Y en realida estoy en desacuerdo de que no pasaa nada.. mi papa está tutoreando a un alumno qeu va a llevar internet a los queñes… hubo una competencia de robots el año pasado… quien dice que no pasa nada? Si para que una ciudad sea considerada entretenida tiene que tener todos los elementos de una gran ciudad, pues que fome. se acaba la diversidad del mundo. De hecho, curicó es mi refugio. Uno tiene que apreciar las cosas como son, y no como a uno le gustarái qeu fuera

  7. yo creo q mas q nada un lugar lo hacen entretenido las personas.. q el mismo lugar.. aunque lugares para entretenerse pueden ayudar, lo mejor es estar con los q uno qere y pasarlo bien estando todos reunidos…

  8. Es importante tener en consideración que el cambio por el cambio no tiene sentido, no se trata de que las cosas tienen que cambiar porque sí. Como dice Lena, es bacán que ciertas cosas no cambien nunca porque son las que nos afirman una raíz, una especie de hogar, un refugio. Sobre todo hoy, en que se sobrevalora la novedad y la “originalidad”, en que cada día se producen cosas para ser desechadas al día siguiente, es bueno que ciertas cosas no cambien nunca. Espero que la alameda de Curicó no cambie nunca. Ojalá siempre haya flores de loto en la pileta central de la Plaza de Armas, con sus pescaditos blancos y naranjos. Ojalá pueda seguir viendo por muchos años más al viejito que saca fotos en el pony y que para Navidad se transforma en el Viejo Pascuero. Me gustaría que mis hijos algún día conozcan los churros que vende el carro del Cuchito.

    Por otro lado, es cierto que lo que no cambia nunca quiere decir que está muerto, como un cuadro que acumula polvo en un museo o una piedra cualquiera. A veces Curicó parece un museo sobre el que actúan manos que no le pertenecen. Gente foránea llega, hace y deshace a su gusto ante la vista a paciencia de los curicanos, que miran todo pasivamente. Es fácil vender una pomada en Curicó, de hecho al caminar por el centro da la impresión de que todos acabaran de comprar una y van muy satisfechos con eso, sin darse cuenta que les están metiendo el dedo en la boca, o quizás en otro lado. Hay cosas que pasan en Curicó, pero los curicanos no tienen nada que ver, por eso no se dan cuenta de nada. En realidad pasan cosas, pero no son ellos los que las provocan; las cosas les pasan sin que se las puedan explicar. Curicó en este sentido es una ciudad con un permanente sentimiento de inseguridad (no en el sentido de delincuencia, me refiero a la seguridad de su identidad). Curicó necesita ser reafirmada permanentemente por agentes externos. Necesita que llegue gente de Santiago y les diga “van por el buen camino”. Curicó se avergüenza de lo que es, no quiere ser Curicó, quiere ser Santiago o más todavía, quiere ser Nueva York. Pero obviamente no le sale, y queda todo como un remedo bastante patético. Curicó le da la espalda a sus orígenes, por eso no avanza, por eso la idea de que no pasa nada. Los curicanos no tienen un camino para su ciudad, en lugar de eso intentan adaptarle caminos de otras ciudades y realidades. Y esto es lo más triste de mundo, pues hay muchas cosas lindas de Curicó y de los curicanos que ellos mismos esconden porque les avergüenza, porque no quieren que les digan huasos, no quieren que en Santiago les saquen en cara su acento sureño. Y es tan lindo el acento sureño, mucho más que el santiaguino.

    Me sorprendo hablando de los curicanos en tercera persona. La verdad es que ya casi no voy para allá, no tengo nada allá salvo mi familia. Mis amigos, mis planes, mis sueños me llevan a otras partes, pero el cariño que tengo por Curicó me hace sentir mucha pena por esa ciudad confundida. Espero que encuentre su camino antes de que se transforme definitivamente en un monstruo sin rostro.

    Edo Rioseco

  9. eso mismo seco, bien dicho, una cátedra de identidad. Un último complemento, el cambio es bueno solo cuando tiene una dirección definida. Yo creo q la ciudad tendría q cambiar en el sentido de crear una vida comunitaria más fuerte como se ve en Molina q la plaza siempre se repleta de jóvenes. Y cosas porel estilo, q se incentive la vida cultural y todo eso, y no el consumismo

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